LA REVOLUCIÓN DEL MINDFULNESS

la revolución del mindfulness

LA REVOLUCIÓN DEL MINDFULNESS

La revolución del Mindfulness:

Imagine por un instante, solo imagine, que en España formen una comisión parlamentaria para debatir el impacto social del Mindfulness a nivel nacional e implementarlo en el área de la educación, de la salud, en el área laboral y en el judicial. Imagine que tal comisión redacta un informe desarrollando, de manera eficaz y breve, las evidencias y los beneficios contrastados de la incorporación del Mindfulness entre las complejas y multiformes ramas que componen la sociedad.

Imagine también que el PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos, voten juntos a favor de un plan piloto (imagínelo aunque esto parezca imposible y sea lo más difícil de imaginar) para facilitar el acceso de las personas al Mindfulness. Por ejemplo, seleccionando unos pocos ambulatorios donde se podrá ofrecer a todas aquellas personas que padecen depresión recurrente, la posibilidad de participar en un programa de Terapia Cognitiva basada en Mindfulness. O seleccionando unas pocas escuelas públicas para probar un modelo de entrenamiento de alumnos y maestros. O seleccionando algunas dependencias de carácter también público para medir el rendimiento, facilitar las relaciones interpersonales entre los trabajadores, y el grado de satisfacción y autorrealización del personal con sus funciones. O seleccionando algunos centros de reclusión para ofrecer entrenamiento mental a los presidiarios que también sufren depresión y contribuir así a una rehabilitación certera.

En Inglaterra el Mindfulness ya es una realidad

Imagine todo esto. Solo imagínelo. ¿Le parece extraño? ¿Le parece utópico? Pues bien, prepárese para recibir una gran noticia: En Inglaterra esto es exactamente lo que ha sucedido. Ya existe una comisión parlamentaria, ya existe un informe y ya existe un plan piloto.

Como ya sabemos, la revolución industrial se originó en Inglaterra a mediados del siglo XVIII, y desde allí se expandió por el mundo. La revolución del Mindfulness parece seguir el mismo camino, aunque aún es temprano y queda mucho por hacer. Si usted lo ha imaginado, por lo menos ya ha tomado conciencia de que en efecto es posible.

No debemos perder de vista que la OMS, ha concluido que los problemas de salud mental, incluyendo los problemas Psicosociales a nivel laboral y en la vida privada de las personas, serán una de las mayores preocupaciones en los países desarrollados para el 2030.

Necesitamos cuanto antes promocionar y desarrollar nuevos enfoques para enfrentar esta problemática de manera eficaz.

¿Cuándo el gobierno de España lo hará posible?